Crónica del Acto de Colación de Grado del 4 de mayo de 2018

 

El pasado viernes 4 de mayo celebramos en el Salón Auditorio "Nicolás Casullo" de la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ), el Acto de Colación de Grado de 59 egresados de las distintas carreras de la Modalidad de Educación a Distancia de la UNQ, la Universidad Virtual de Quilmes (UVQ).  

La ansiedad y la emoción de los egresados y sus familias se vivió desde temprano en las instalaciones de la Universidad, pero se concentró a las 16 horas en el Salón Auditorio "Nicolás Casullo", colmándolo por completo. Las primeras filas frente al escenario alojaban las ansias de recibir el preciado diploma, resultado de un gran período de esfuerzo, sacrificio y estudio.

La ceremonia fue presidida por el Dr. Germán Dabat, Secretario de Gestión Académica, y lo acompañaron en el estrado el Director de la Escuela Universitaria de Artes, Lic. Diego Mascaró, el Vicedirector del Departamento de Ciencias Sociales, Mg. Daniel González,  y el Vicedirector del Departamento de Economía y Administración, Dr. Sergio Paz. 


De derecha a izquierda: Mg. Daniel González, Dr. Germán Dabat, Lic. Diego Mascaró y Dr. Sergio Paz
 
Asimismo estuvieron presentes los directores de carrera de la modalidad: el Director de la carrera Contador Público Nacional, Magister Hector Paulone; el Director de la carrera Licenciatura en Administración, Licenciado Juan Ledesma; la Directora de la carrera Licenciatura en Ciencias Sociales y Humanidades, Magister Alejandra Rodriguez; el Director de la carrera Licenciatura en Comercio Internacional, Licenciado Leandro Martin; la Directora de la carrera Licenciatura en Educación, Licenciada Cecilia Elizondo;   la Directora de las carreras Licenciatura en Hotelería y Turismo, y Licenciatura en Turismo y Hotelería, Magister Noemi Wallingre; y la Directora de la carrera Licenciatura en Terapia Ocupacional, Licenciada Andrea Camun.
 

De izquierda a derecha: Lic. Mg. Héctor Paulone, Lic. Leandro Martin, Lic. Juan Ledesma, Lic. Andrea Camún, Mg. Alejandra Rodríguez, Lic. Cecilia Elizondo y Mg. Noemí Wallingre. 

     

Antes de finalizar la ceremonia la flamante Licenciada en Ciencias Sociales y Humanidades, graduada con el mejor promedio académico de la promoción, brindó un emotivo discurso en el que agradeció a los miembros de la Universidad "por habernos brindado la oportunidad de terminar una carrera que, de otro modo, habría sido imposible para muchos de nosotros, sino sobre todo por la excelencia de la enseñanza ofrecida, por la organización y el trato cordial, la preocupación por facilitarnos las cosas, en particular, a las personas que, como yo, tienen impedimentos que a veces parecen insuperables y que, gracias a la generosidad y buena disposición de ustedes, no lo son o dejan de serlo."

 


Licenciada en Ciencias Sociales y Humanidades Ana María Fioravanti, mejor promedio académico de la promoción.

A continuación, transcribimos el discurso completo:

"Buenas tardes, autoridades, profesores, tutores y todo el personal  de la Universidad Nacional de Quilmes, compañeros/as, familiares y amigos que nos acompañan en este día especial.

En primer lugar, querría agradecer a cada uno de los que tienen  a su cargo el funcionamiento de la Universidad de Quilmes, no sólo por habernos brindado la oportunidad de terminar una carrera que, de otro modo, habría sido imposible para muchos de nosotros, sino sobre todo por la excelencia de la enseñanza ofrecida, por la organización y el trato cordial, la preocupación por facilitarnos las cosas, en particular, a las personas que, como yo, tienen impedimentos que a veces parecen insuperables y que, gracias a la generosidad y buena disposición de ustedes, no lo son o dejan de serlo. En ese sentido, hago llegar un saludo muy afectuoso a las chicas de la Comisión de discapacidad, Gabriela, Yamila y Soledad, atentas siempre a solucionar cualquier problema. 

En segundo lugar, otro profundo agradecimiento a mi hermana Franca y a mi amiga Ana María Suárez por hacerme el aguante y acompañarme en cada examen y, por último, a un graduado de esta casa de altos estudios, el licenciado Juan Carlos Sánchez Sottosanto, por haberme señalado este lugar, que yo desconocía, y alentado en la posibilidad de terminar mis estudios aquí.

Y, si me permiten, también me gustaría hacer dos dedicatorias: una, a mi padre Antonio Fioravanti, que ya no está en este mundo y a quien yo sentía como deber ofrecerle alguna vez este título tanto tiempo postergado; y otra, al que yo llamo, un poco en broma y un mucho en serio, el hombre de mi vida, el Gran Danés, Søren Kierkegaard, del que mañana, 5 de mayo, se cumplen 205 años de su nacimiento.

Respecto de mi papá, sólo voy a contar una anécdota. Él, como yo, nació en un pueblo muy pequeño de Calabria, todavía medieval en aquel tiempo. Aprendió a escribir, gracias al cartero, sin lápiz ni papel, sino con un clavo sobre las piedras. Ya joven y prisionero en un campo de concentración de las fuerzas británicas, durante la Segunda Guerra Mundial, obtuvo su diploma de maestro. Y un día, después de haber dado mi último examen aquí, encontré ese diploma, cuyo encabezamiento decía: “Campo prigionieri di guerra numero 352” (Campo de prisioneros de guerra número 352). Por supuesto, nunca antes se me había ocurrido detenerme en ese número, hasta que caí en la cuenta de que ése era el mismo número de calle donde está situado este Campus, no de prisioneros de guerra, sino un Campus universitario de mujeres y hombres libres. No voy a abundar en detalles porque es imposible describirles la emoción que sentí en ese momento y porque, además, lo pueden imaginar.

En cuanto al filósofo y escritor, el Gran Danés Søren Kierkegaard, sólo me resta decir que me enseñó que nunca nadie es demasiado viejo ni demasiado joven como para cerrarse a la posibilidad de aprender que la pureza de corazón es querer una sola cosa, y que esa única cosa es el Bien. Que aunque esa posibilidad se vea impedida por demoras, bloqueos, interrupciones, desilusión y corrupción, siempre y en cualquier circunstancia, se está a tiempo de tener el coraje de querer y hacer esta sola cosa. 
Que la vida nos encuentre empeñados en querer y hacer el Bien es mi único deseo para cada uno de mis compañeros y profesores y para mí misma y cada uno de los que trabajan para construir y no para destruir.
 
¡Aguante la educación pública! 

Muchas, muchísimas gracias, querida Universidad Nacional de Quilmes."

   
     
El acto finalizó con un aplauso general, que celebró el fruto del estudio, la persistencia y el esfuerzo personal, que en esta ocasión tomó la forma del diploma que cada egresado aferraba con merecido orgullo.  
     

Para ver el Acto Académico de Colación de Grado en imágenes los invitamos a ingresar a la página institucional de la red social Facebook que administra la Universidad Virtual de Quilmes.